10 tipos de liderazgo: ¡Conoce cuál es el tuyo!
Existen distintos tipos de liderazgo, según la situación, unos pueden ser más eficientes que otros. Conócelos para saber a cuál aspirar.
17 de abril, 2024
¿Decidiste emprender y proyectas hacer crecer tu equipo o ya hiciste las primeras contrataciones? Entonces tienes que conocer los diferentes tipos de liderazgo. Así, podrás reconocer tu propia personalidad cuando estás al mando y entender qué aspectos puedes mejorar y potenciar para sacar lo mejor de las personas que trabajan contigo.
Es que no hay nada peor que trabajar para alguien que solo te exige y no te inspira. Así que pasemos a lo que vinimos: a aprender sobre liderazgo.
Aptitudes de un líder empresarial
Ser líder es más que dar instrucciones a un equipo, es motivar, inspirar y enriquecer a las personas con las que trabajas para que todas remen hacia el mismo lado, tomando en cuenta la individualidad de cada integrante.
El liderazgo, además, no es igual para todos, cada líder tiene un estilo muy particular, el cual puede irse puliendo con el tiempo e ir complementando con otros estilos, si una situación lo requiere.
Si eres o quieres ser líder, y te gustaría aprender cómo liderar para brindarle la mejor experiencia a los equipos a tu cargo, sigue leyendo.
10 tipos de liderazgo: ¿Qué tipo de líder eres?
Te recomendamos ir por un lápiz y papel, porque podrías tener características de más de un tipo de líder.
1. Democrático
Este líder se caracteriza por parecer uno más del equipo al cual dirige, ya que participa de manera activa. Fomenta la colaboración, que la comunicación fluya y que todos estén adquiriendo y mejorando habilidades. Además, es alguien que logra que todos se sientan escuchados y valorados en el proceso de toma de decisiones.
Sin embargo, ¡imagina tratar de ponerse de acuerdo con todos! Puede resultar un proceso lento y la gente se puede enredar, lo que puede llevar a que las responsabilidades queden poco claras.
2. Entrenador (coaching laboral)
Para ser un líder entrenador hay que tener desarrollado el talento del coaching laboral, esto implica tener la sensibilidad para detectar fortalezas y debilidades del equipo, para trabajar en ellas y mejorarlas. Aparte de ser una figura de autoridad colaborativa, necesita creatividad e incentivar la autonomía de los colaboradores.
Pero a veces, centrarse demasiado en el desarrollo personal puede hacer que el equipo pierda de vista sus objetivos. Además, el éxito depende de qué tan dispuestos están los miembros del equipo a recibir comentarios y mejorar.
3. Afiliativo
Es un líder con un alto carisma, lo que le sirve para conformar nuevos equipos y hacer que funcionen. También es el indicado para poner paños fríos u orden cuando hay momento de caos o de crisis. Se enfoca en el fortalecimiento y en fomento de las relaciones interpersonales entre los miembros del equipo.
No obstante, a veces se ponen tan en plan "amigos" que se olvidan de exigir un poquito más y mejorar, conduciendo al incumplimiento de metas o normas.
4. Laissez faire
Este es bien peculiar porque deja trabajar a los equipos a su total discreción y ritmo. Por eso, su principal característica es la confianza de que los trabajadores harán sus labores bien, sin necesidad de andarlos vigilando. Es por esto que, el laissez faire puede aplicar solo bajo ciertas circunstancias, por ejemplo, en equipos con amplia experiencia.
Aunque a veces tanta libertad puede resultar en un caos organizativo. Cuando no hay mucha dirección, el equipo puede sentirse un poco perdido y la sensación de unidad se debilita. Todos necesitamos un poco de guía de vez en cuando, ¿no crees?
5. Transaccional
Su caballito de batalla es un sistema de recompensas. Marca harto la verticalidad, es quien dicta órdenes que los colaboradores acatan sin cuestionar. Quien hace las cosas bien, recibe incentivos para seguir mejorando, quien las hace mal, recibe un castigo. Esto puede llegar a ser un sistema muy útil para cumplir objetivos a corto plazo.
Sin embargo, tanto premio y ganas de evitar el castigo puede hacer que el equipo solo trabaje por eso y se olvide de lo que realmente importa, como la lealtad y el compromiso a largo plazo.
6. Directivo
Es otro tipo de liderazgo en donde igualmente se nota mucho la verticalidad de ordenar y acatar. Sirve especialmente cuando los trabajadores o equipos enteros son nuevos y necesitan entender sus tareas.
Eso sí, el líder directivo tiene que tener cuidado de no ser así en todo momento, ya que el grado de compromiso y las ganas de aportar de los trabajadores pueden disminuir.
7. Transformacional
Pone el foco tanto en el crecimiento de la empresa, como en la importancia del capital humano para lograrlo. Para eso, busca inspirar a las personas a su cargo, pero inspirándose en sus talentos. Es un método que impulsa al equipo a ser mejor cada vez, con el desarrollo de confianza al interior y hacia la persona a cargo.
Pero cuidado, a veces sus ideas son un poco como burbujas de jabón: bonitas pero frágiles. Esto puede generar desilusión y desconfianza, lo que hace muy difícil crear un cambio organizacional significativo.
8. Autocrático (autoritario)
Probablemente, has escuchado o visto a alguien que aplique este estilo, ya que es muy común. El ser líder autocrático puede ser práctico en ocasiones, debido a que entrega gran velocidad en la toma de decisiones, especialmente en momentos de crisis.
Pero si este modo de dirigir es la tónica cotidiana, puede afectar el clima laboral, pues la toma de decisiones recae en una sola persona, lo que hace que los miembros del equipo no se sientan muy tomados en cuenta.
9. Burocrático
Este método se centra en la consecución de resultados y en tener a la eficiencia como punto central para alcanzar objetivos. De esta manera, es muy riguroso, pues consiste en el seguimiento al pie de la letra de pautas preestablecidas.
No se caracteriza por ser un sistema innovador, y más bien recuerda a un instructivo o manual. En consecuencia, puede estar muy poco preparado para un imprevisto.
10. Capacitador
El liderazgo capacitador destaca cuando hay equipos con poca o nula experiencia, y estos terminan al mando de alguien experto en el área, quien les brinda sus conocimientos.
Para que este sistema tenga éxito, el líder necesita ser abierto y empático con su equipo, el cual debe de ser también participativo y receptivo. En otras palabras, si alguna de las dos partes no cumple con esas características, es muy probable que el traspaso de conocimientos y experiencia fracase.
Consejos para desarrollar las aptitudes de un líder empresarial
Como has podido ver, todos los tipos de liderazgo tienen puntos fuertes y también debilidades. Todo depende del ambiente y la situación, así que lo que funciona en un lugar puede que no funcione en otro.
Por ejemplo, el liderazgo democrático es como el amigo que escucha a todos y toma decisiones en equipo, ¡ideal para cuando hay tiempo y el equipo es chiquito! Pero en momentos de crisis o con equipos gigantes, puede no ser tan efectivo, imagina coordinar una tarea en corto tiempo entre 50 personas, para este líder puede ser ¡un caos total!
Entonces, lo que debes hacer es usar el tipo de liderazgo que mejor se adecue a tu emprendimiento y a las situaciones que se vayan presentando.
Y ahora que ya conoces estos tipos de liderazgo, te dejamos estos tips para que puedas desarrollar aptitudes de un líder empresarial:
- Motiva a tu equipo para mejorar, entrégales confianza y anímalos a enfrentar desafíos.
- Pon atención a su desarrollo, compárteles tus conocimientos, ayúdales si tienen algún problema, y usa eso como impulso para que aprendan haciendo.
- Comunícate con las personas de tu equipo de manera fluida, pero no solo des indicaciones, escucha las inquietudes y sus comentarios. También realiza críticas, pero constructivas, amables y claras.
- Demuestra que tienes pasta para resolver problemas, respaldando cada consejo con tu experiencia o datos. Y pregunta si se entiende lo que dices para ir buscando un lenguaje cada vez más claro.
- Asume el liderazgo con inteligencia emocional, es decir, escucha atentamente, sé cordial y actúa con respeto, no hieras los sentimientos de los demás, y procura generar un buen ambiente de compañerismo y confianza.
Conocer tu tipo de liderazgo y seguir estos consejos te ayudará a elevar el espíritu de tu equipo, manteniéndolos motivados y preparados para asumir tareas y desafíos. Todo esto repercute directamente en el ambiente en tu empresa, lo que es clave para tener equipos productivos y para alcanzar los objetivos, tanto a corto como a largo plazo.
¡Esperamos haberte ayudado! Recuerda que si quieres seguir aprendiendo para hacer crecer tu emprendimiento, puedes leer más contenido como este en nuestro blog Work/Café.